TERRITORIO


Villafranca de Córdoba

A tan sólo 15 minutos de Córdoba, Villafranca supone un destino inmediato para el turismo, con la posibilidad de disfrutar de un entorno nuevo y sin el inconveniente de efectuar largos viajes. Es punto de encuentro obligado para los amantes del turismo activo, de naturaleza y de los deportes al aire libre.

El monte público de La Sierrezuela y el Parque Periurbano de Fuente Agria, con un total de 700 hectáreas, y en un ambiente intacto de bosque de pinos, encinares y monte bajo, posibilita la práctica de actividades de turismo activo, rutas guiadas de senderismo, rutas en Mountain Bike, rutas a caballo, etc. Recorriendo estos parajes se puede disfrutar de su fauna y flora, destacando el lince ibérico o el águila imperial ibérica que tienen un hábitat ideal para su desarrollo entre encinas, mirtos y lentiscares.

Las calles del municipio ofrecen una ruta patrimonial basada en la época más moderna de la villa, desde el siglo XVI hasta nuestra actualidad. Ermitas, iglesias y edificios singulares nos explican el pasado industrial de Villafranca “de las Agujas”.


Córdoba

En el centro de la provincia se encuentra Córdoba, la capital, asentada a ambos márgenes del río Guadalquivir y escenario de tres culturas: árabe, judía y cristiana.

Córdoba, ciudad milenaria, posee el segundo casco histórico más grande de Europa, el mayor espacio urbano del mundo declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Es precisamente en él donde se aglomeran gran parte de los edificios históricos de la ciudad. En él cabe destacar el edificio más importante y símbolo de la ciudad, la Mezquita de Córdoba y actual catedral que, junto al magnífico Puente Romano, forman la más conocida faceta de la ciudad.

La construcción de la Mezquita fue iniciada en la época en la que Abd-al-Rahman constituye a Córdoba como capital de Al-Andalus, en el año 785. Una de sus principales características es que, a diferencia de la mayoría de mezquitas, cuando fue construido el muro de la qibla no fue orientado hacia La Meca, sino 51º grados más hacia el sur, lo cual la incapacita para una posible oración o salat musulmán, uno de los cinco pilares del Islam.

Cerca de la mezquita-catedral se emplaza la antigua Judería formada por multitud de calles irregulares, tales como Calleja de las Flores y la Calleja del Pañuelo, en las cuales pueden visitarse la Sinagoga y la Casa de Sefarad. En el extremo suroeste del casco antiguo se encuentra el Alcázar de los Reyes Cristianos, antiguo alojamiento de los reyes y sede de la Inquisición, y adyacente al mismo se hallan las Caballerizas Reales, lugar de crianza del caballo andaluz. Cerca de las caballerizas se encuentran, junto a la muralla, los antiguos Baños califales. En el sur del casco antiguo y al este de la Mezquita, situada en la Plaza del Potro, se halla la Posada del Potro mencionada en obras literarias tales como Don Quijote y La Feria de los Discretos. Tanto la posada como la plaza reciben su nombre de la fuente situada en el centro de la plaza, la cual representa a un potrillo. No lejos de esta plaza se encuentra el Arco del Portillo.

De la época romana pueden encontrarse, además del puente y la Mezquita, el Templo romano, el Teatro romano, el Mausoleo romano, el foro colonial, el foro adiectum, el anfiteatro y los restos del Palacio del emperador Maximiano Hercúleo en el Yacimiento Arqueológico de Cercadilla.

A unos 5 km de la capital pueden visitarse los restos de Medina Azahara o Madinat a.Zahra, ciudad palatina levantada por orden del califa Abd al.Rahman III para ser la capital del Califato, residencia real y sede del gobierno. Según la leyenda, fue su favorita, llamada Zahra, quien le sugirió construir esta hermosa ciudad y por ello recibió su nombre.


Andújar

La ciudad de Andújar se encuentra situada a los pies de Sierra Morena, al oeste de la provincia. Su término municipal está incluido en el Parque Natural de las Sierras de Andújar, formaciones de media montaña que contienen un verdadero ecosistema mediterráneo integrado por masas de encinas, alcornoques, quejigos, pino piñonero, robles y matorrales. En él habitan numerosas especies fauní­sticas que le añaden un gran valor cinegético.

Bañada por el Rí­o Guadalquivir, sobre el que posee un imponente puente de posible origen romano, la antigua Liturgi ibera es una ciudad atractiva, que mezcla su componente serrano con su tradición olivarera y su relación con el Guadalquivir.

Casas señoriales, edificios modernos y viviendas de arquitectura tradicional conforman su paisaje urbano, en el que se encuentran edificios monumentales como la Iglesia de Santa Marí­a, la Iglesia de San Miguel, la Iglesia de San Bartolomé, el Palacio de Cárdenas, el torreón de la Fuente Sorda, la Torre de Tavira, el Ayuntamiento y otros muchos.


Linares

Patrimonial, artística, taurina y comercial. Así es Linares, una de las ciudades más activas y pujantes del sur peninsular. Bajo la influencia de su historia minera, Linares es hoy una ciudad cosmopolita y acogedora que ofrece una amplia variedad de recursos y atractivos turísticos, además de una nutrida oferta complementaria de ocio y entretenimiento.

Ciudad minera por excelencia, ha explotado desde sus orígenes en la ciudad íbero-romana de Cástulo sus tierras para extraer el mineral del plomo, convirtiéndose en el siglo XX en una de las cuencas mineras más importantes del mundo. Reflejo de este memorable pasado, es su una arquitectura brillante y singular vinculada a la industria y a la sociedad burguesa.

Linares aprovechó sus épocas de bonanza económica para poner en pie edificios civiles en los que expresó los alientos estéticos que por entonces proliferaban en las grandes capitales europeas. El neogótico hospital de Los Marqueses de Linares, el modernista mercado de abastos o la neomudéjar Estación de Madrid son buenos ejemplos de ello.

Además de una arraigada tradición taurina, posee una dilatada tradición musical ligada al cante minero de la “Taranta” y es cuna de artistas de la talla de Raphael, Andrés Segovia y Carmen Linares.

Todo ello junto a la gastronomía, con su tradicional tapeo, la amabilidad de sus gentes, su intensa actividad cultural y su accesibilidad, hacen de Linares un ciudad ideal para vivir una experiencia única.